Los invitamos a todos a leer un texto sincero, de rápida digestión y divertido de como se debe correr cerros en altura con preparación y responsabilidad

Agradecemos a Nicolas Jégo (link sobre el nombre para su cuenta en IG) por usar las ventanas de nexus.run por tan buen e importante escrito. ¡Pónganse cómodos y a disfrutar!

…recuerdo mis 2 últimos ascensos con mochila grande y me vuelve a surgir la duda de si lo que voy a intentar es muy cuerdo.

Sábado 03:00 AM. Me encuentro manejando en la ruta del cajón del Maipo,  camino al Volcán San José. El objetivo es lograr la cumbre durante el día. En el trayecto me siento ansioso, con esa mezcla de estrés, miedo e incertidumbre. Nunca se sabe con qué te recibirá la montaña. Por mi parte, hice todo lo necesario.  Llevo 2 meses entrenando en altura. He subido El Pintor, El Leonera, 2 veces el cerro El Plomo con campamento, el Cerro Las Tórtolas, 2 ascensos al Plomo por el día además de los entrenamientos con mi equipo KRunners y salidas en bicicleta.

Equipo para el ascenso en una sola jornada

04:20 AM: Comienza el desafío. Llevo buen equipo y mucha comida, estoy fuerte y el clima no podría estar mejor según los pronósticos. Aun así, cuando llego al estacionamiento del Cabrerío recuerdo mis 2 últimos ascensos con mochila grande y me vuelve a surgir la duda de si lo que voy a intentar es muy cuerdo.

…estoy muy consciente de donde estoy, de mi suerte y lo apreciable de vivir algo nuevo. ¡Esto es Aventura!

 

Esas dudas se desvanecen rápidamente mientras rodeo el morro negro y llego al Valle de la Engorda. Comienzo reservando energías porque sé que adelante necesitaré todas mis fuerzas. Sólo disfruto estar de noche bajo la luz de la luna y con temperatura agradable, me permite ir con short y polera. En este valle puede haber mucho calor y estoy feliz de agregar otra experiencia ya que nunca crucé el valle de noche.

Pérdida del sendero y camino sobre rocas

He escuchado a la gente comentar que yendo rápido no se aprecian los paisajes. De eso yo discrepo, porque estoy muy consciente de donde estoy, de mi suerte y aprecio vivir algo nuevo. ¡Esto es Aventura! Evito mojar las zapatillas  en los cruces de ríos y en el humedal antes de enfrentar la subida al refugio Plantat.

El miedo ya no existe, sólo disfruto. Aparte de un accidente, lo peor que me puede pasar es tener que devolverme.

Planificación de la ruta

 

06:20 AM: Después de Plantat, llego rápidamente al sector de las lajas y estoy contento por mis tiempos y sensaciones. Sin embargo, muy pronto, no estoy a gusto; pierdo el camino y ando sobre rocas. Han habidos rodados que borraron el camino y este sector, si bien de subida no es tan terrible, no será nada fácil para bajar. Además me doy cuenta que fallé en mi planificación cronológica. No pude llegar de los 3100 msnm.  a los 4100 msnm. en una hora, no porque fui lento sino que me equivoqué en el cálculo. Me desanimo un poco, pero  también sé que el día es largo y que podré mejorar tiempos en otros sectores. Además, estoy acostumbrado a superar esos bajones anímicos durante mis salidas y carreras.

Primer Nevero

Por fin, llego al primer nevero que me lleva rápidamente al campamento que está a 4100 msnm. Ya amaneció. Es la hora de más frío, y mientras como un sándwich, relleno botellas con Isotónico y agua de deshielo, me abrigo con calzas de lana merino y chaqueta de pluma. Sólo me queda una prenda más, un cortaviento, para abrigarme si fuese necesario. Cruzo los 3 neveros y el acarreo que lleva al campamento que se ubica a  4800 msnm. Hay varias carpas y veo gente bajando del volcán. Desde acá el camino está bueno y bien marcado y progreso a buen ritmo. Los que bajaban me advierten que corría mucho viento y tuvieron que desistir por el frío. La razón de mi cronograma era para calcular mi hora de llegada a la cumbre, de esta manera evitaría el gélido frío de la mañana o el riesgo de tormenta por la tarde.

Foto Cumbrera

Alrededor de los 5000 msnm., empiezo a perder el equilibrio a menudo. Cuando miro la ruta hacia arriba y vuelvo a bajar la cabeza, me voy de lado (es un síntoma de mal de altura). Cruzo el nevero que no necesita crampones por la gran cantidad de nieve nueva que tiene. Debo hacer otra detención para comer e hidratarme. Aprovecho de cambiarme los calcetines y quitarme las zapatillas que se mojaron. Las dejo secar un rato. Hace calor y corre una brisa. Increíblemente, me encuentro a 5400 msnm descalzo. El tiempo está muy favorable.

 

Cuando miro la ruta hacia arriba y vuelvo a bajar la cabeza, me voy de lado (es un síntoma de mal de altura).

Tengo todo de mi lado para  lograr la cumbre. Las dificultades que debo superar son que pierdo el equilibrio más seguido  y que tengo mucho sueño. La falta de oxígeno está haciendo de las suyas. Tampoco he dormido más de dos horas la noche anterior. El ritmo que llevo ahora es desesperante y decido tirarme en el suelo a dormir ya que no puedo seguir así. Duermo 10 minutos entrecortados hasta que se me ocurre poner una alarma de 15 minutos más y al fin logro dormir profundo. Me despierta gente bajando. Se escuchaban las vibraciones de los bototos en el suelo. Me levanto y me siento mucho mejor. Me faltaba dormir. Avanzo a buen ritmo y llego al cráter. Me cruzo con las últimas personas que van bajando; estoy solo arriba. Rodeo el cráter y por fin, a las 13:33, después de 9 horas y 13 minutos, estoy en la cumbre limítrofe con Argentina del Volcán San José. No hay viento. Saco fotos de rigor y me siento a comer galletas. Es un día espectacular. Aprovecho 15 minutos más arriba. Muchas veces, debes bajar de inmediato por el mal tiempo, entonces cuando las condiciones son favorables hay que tomar la oportunidad.

Vista hacia el marmolejo con un tiempo excelente

 

…Rodeo el cráter y por fin, a las 13:33, después de 9 horas y 13 minutos, estoy en la cumbre limítrofe con Argentina del Volcán San José.

Desciendo a buen ritmo hasta el primer acarreo de los 4800 msnm. Desde aquí hasta el sector de Las Lajas, es una pesadilla. La senda está muy suelta y me resbalo continuamente. Está todo muy trabado de piedras y rocas que me golpean a menudo los tobillos. Sobre los neveros, se desliza muchísima agua de deshielo pero tiene buen agarre. Ya en las lajas, por fin puedo correr a buen ritmo hasta El refugio Plantat donde me re-abastezco de agua. Con sorpresa me doy cuenta que tengo piernas y que voy a buen ritmo. Bajo rápido al Valle la Engorda, luego de cruzarlo y bajar al estacionamiento del Cabrerío, por fin puedo celebrar.

Felizmente puedo decir que cumplí mi desafío: logré visitar la cumbre del Volcán  San José por el día en 13 horas y 7 minutos: